Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, el único camino a Dios y salvador del mundo, nacido de la Virgen María, crucificado y resucitado y que vive hoy para dar nueva vida a todo aquel que cree en Él y confiesa Su nombre. Somos cristianos evangélicos y nos dedicamos a compartir el amor de Dios por medio de la enseñanza de La Palabra de Dios para alcanzar a la gente amada de Cáceres. (Una iglesia de la Federación Asambleas de Dios de España).



Los Dos Cimientos

Mateo 7:24-28
Por Alfonso López
Introducción: Jesús se encuentra en el Monte de los Olivos, rodeados de sus discípulos y de otras muchas gentes que con atención escuchaban Su mensaje, en él le está enseñando las pautas a seguir si quieren entrar en el Reino de Dios. Y para cerrar estas enseñanzas pone el broche final con una parábola, la cual conocemos como “Los Dos Cimientos”.

I.) Los oyentes de Jesús aparecen aquí divididos en dos grupos:
* 1º v.24 Los que oyen las palabras de Cristo y la hacen.
* 2º v.26 Los que oyen las palabras de Cristo y no la hacen.
A.) Todas las palabras de Jesús las hemos de poner en práctica. El objetivo de este sermón es hacer un análisis de donde está edificada nuestra fe, nuestra Iglesia, nuestro matrimonio, nuestra familia y donde están edificando nuestros hijos. ¿Estamos edificando sobre la roca, o por el contrario estamos edificando sobre la arena?

II.) Se ha dicho con razón, que todas las almas religiosas, lo son por uno de estos cuatros motivos:

* 1º.-Admiración por la sabiduría que se observa en las obras de la Naturaleza que anima a la mente racional a creer en Dios.

* 2º.- Por la voz de la conciencia que les dice, que el hombre es un ser imperfecto.

* 3º.- Por la previsión intuitiva de inmortalidad, que todos tenemos, ósea la esperanza y el deseo de vivir y no desaparecer, o dejar de ser en la muerte.

* 4º.- Por miedo a lo desconocido, lo que le puede ocurrir al hombre en la vida presente, y si hay fe, en la vida del más allá.

A.) Acuciado por este motivo el hombre busca edificar su torre, su abrigo, su refugio espiritual, tener una religión donde sentirse seguro y protegerse para el más allá. Así el hombre edifica su fe. ¿Pero donde esta edificada esa fe? Desgraciadamente como la persona simbólica de la parábola, infinidad de personas eligen la religión que le es más fácil dentro de sus circunstancias. La religión propiamente dicha se practica hoy de corrida, dándole el menor tiempo posible, sin preocuparse mucho acerca de su credibilidad.

1.) Otros practican una religión llena de formulismo y tradición, que difícilmente llega a despertar a las almas del error, estos mueren engañados creyendo que poseen un abrigo para el más allá, cuando en realidad no han tenido sino una apariencia de religión.

C.) Cada hombre y mujer, por muy pobre que sea, tiene un tesoro mayor que todos los tesoros materiales del mundo, pues Cristo dijo: “¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?” (Marcos 8:36)

1.) El hombre pierde su propia alma, cediendo fácilmente a las tentaciones y al pecado. Satanás no quiere que los hombres se preocupen de las cosas espirituales, para que no encuentren el camino de la verdad, y sean salvos. Pero como nos dice el libro de los Proverbios 27:12: “El hombre prudente ve el mal y se esconde, los simples siguen adelante y pagan las consecuencias.”

D.) El hombre necio que edificó su casa sobre la arena debía haber mirado las señales de peligro, las cuales eran bastante evidentes. La arena debajo de sus pies denunciaba la presencia de agua, de riadas en otros tiempos. Las vertientes del terreno indicaba lo que sucedería cuando lloviera, además debía haber considerado la fuerza y la dirección de los vientos en relación con el edificio que pensaba edificar.
1.) Así debe ser en el terreno espiritual. Todo hombre y mujer deben pensar en el peligro supremo que amenaza su propia alma, y poner un fundamento sólido a su fe, debe mirar los fundamentos sólidos de la propia religión que profesa. ¿Es de origen humano o divino?

Conclusión: El mensaje de Jesucristo es para salvación, pero también para obedecerle y hacer lo que Él nos manda, y si no hacemos lo que Él nos manda, creo que no hemos entendido Su mensaje. Hermanos, ¿Dónde estamos edificando nuestra familia? En los valores cristianos y la palabra de Jesús o en las cosas materiales de este mundo que un día va a perecer. Esta es la prueba final, Jesús conocía esta tragedia eterna y definitiva, por eso dice: “Y fue grande su ruina.” No hay ruina mayor que la perdida del alma por la eternidad
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posted by Prince and Gina Parker @ 9/19/2006 01:52:00 p. m.,

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